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lunes, 23 de abril de 2018

Nuestro peor enemigo

En el transcurso de nuestro día todos oímos noticias sobe diversos problemas en el mundo tales como el calentamiento global, el cambio climático, la extinción de especies o la deforestación. De hecho, esto se ha vuelto algo tan común que se ha llegado a producir un efecto de`despreocupación general ´ en nuestra sociedad. Así es, al parecer nos hemos vuelto inmunes a toda estas serie de advertencias sobre el daño que estamos causando. Una gran mayoría de nosotros, yo incluida, preferimos llenarnos la cabeza con otro tipo de preocupaciones ya que toda esta serie de problemas se ven tan lejanos...

Bueno, pues si nos paramos a pensar un momento nos daremos cuenta de lo muy equivocados que estamos y de las fatales consecuencias que esto está teniendo, no en un futuro no, ahora. Debido a nuestra indiferencia, estamos destruyendo nuestro propio planeta a un ritmo realmente preocupante. Acabamos con otras especies por capricho satisfacción propia, generamos cantidades abismales de residuos o ensuciamos ríos y océanos, los cuales, por cierto, llevan en este planeta millones de años y han pasado por un gran número de acontecimientos en la historia de este pequeño punto en el universo. Nosotros formamos una ínfima parte de toda la historia de la Tierra, y sin embargo hemos hecho tanto daño... Nos creemos superiores que cualquier otra cosa y nuestro carácter muchas veces egoísta nos lleva a nos preocuparnos únicamente de nosotros mismos.

En conclusión, debemos cuidar este planeta así como todas las especies que lo habitan, ya que no somos superiores ni tenemos derecho a hacer uso de todo a nuestro alrededor como recursos para nuestra comodidad. Protejamos el único hogar que ha conocido la especie humana, este pequeño punto perdido en una inmensidad desconocida.


lunes, 18 de diciembre de 2017

Terremotos

Sucedió un domingo 22 de mayo de 1960, en Chile. Eran las 3:11 de la tarde (hora local) cuando el mayor seísmo jamás registrado sacudió la ciudad de Valdivia, dejando tras de sí más de 2000 muertos además de dos millones de afectados.  El seísmo, de magnitud 9,5, provocó además una reacción en cadena de erupciones volcánicas y un maremoto, los cuales arrasaron con la costa chilena. Pero la pesadilla no acabó aquí. Casi 15 horas después del suceso, un maremoto de 10 metros de altura alcanzó la isla de Hilo, Hawái, acabando con la vida de 61 personas.


Lo terrible de este suceso es un claro reflejo del peligro que pueden llegar a suponer estos fenómenos, los terremotos. Pero antes de entrar en materia vamos a intentar conocer los aspectos básicos de estos.
Los terremotos se definen como vibraciones de la Tierra producidas por una rápida liberación de energía acumulada en forma de ondas sísmicas. Entiendo que esta definición no nos saque de mucho. Dicho de otra manera, cuando dos placas tectónicas chocan entre sí, ya sea inmediatamente o durante un largo periodo de tiempo, la corteza terrestre se ``fractura´´ liberando así una gran cantidad de energía que produce temblores en la superficie. 

Es por esto que el estudio de los terremotos, tanto los ya ocurridos como los posibles en un futuro, constituye un área de investigación vital  para zonas propensas a ser afectadas por los mismos. Esto permite que se puedan tomar medidas ante los mismos en caso de alerta para así poder reducir sus efectos en mediada de los posible.